sábado, 19 de abril de 2014

MI VENEZUELA

 

 
 
Hoy por whatsapp me llego esta foto que consiguió una amiga mientras revisaba fotos viejas hojeando álbumes en casa de su mamá. En la foto aparezco con mi papá cuando tendría unos dos años de edad, metido en el agua con camisa para protegerme del sol y babeado de lo que asumo eran los restos de un helado de coco de esos que vienen en la conchita, y que hasta el sol de hoy son un ritual de cualquier ida a la playa.

Confieso que la memoria no me da para saber en donde ni cuando fue tomada la fotografía, sin embargo me hizo recordar un poco de mi infancia y como fue crecer en MI Venezuela.

Si bien es difícil recoger en una sola historia todo lo que paso en mi infancia, puedo hacer una pequeña rutina de cómo era nuestra semana.

Mi día del lunes comenzaba en el colegio, donde pasaba el día con la “responsabilidad” de aprender cosas nuevas y con suerte tener la retentiva para acordarme de los temas, por lo menos hasta que me fueran buscar. Siempre después del “Como te fue?” conversaba con mi mama sobre lo que habíamos aprendido durante el día y a esa edad ella todavía hacerme creer conocer con absoluta propiedad toda la materia escolar (Cosa que se acabó a partir del mínimo común múltiplo). Esta conversación seguía después del almuerzo mientras hacíamos la tarea yo y mi hermana sentados en la mesa del comedor, ahí también mi mama revisaba que útiles había botado ese día.  Según ella mi vecino de pupitre tenia (gracias a mí) mercancía gratis para montar una venta de útiles escolares en su casa.

Después de terminar las tareas íbamos a nuestras actividades de la tarde, las cuales fueron cambiando mucho a lo largo de mi infancia.  Con gran preocupación de niño probé sin ningún tipo de habilidad el futbol, los patines, atletismo y karate.  Mi quinta fue la vencida cuando llegue al tenis.

El tenis es sin duda alguna lo que más recuerdo de mi niñez. A mi y a mi hermana nos dejaban en las canchas de Naguanagua desde las tres de la tarde y nos iban a buscar ya cayendo la noche. Si bien las clases eran de una hora de duración, podíamos pasar el día entero ahí sin siquiera darnos cuenta. Como “todos éramos amigos de todos” siempre había algo que hacer o que inventar. Si uno no estaba en clase de tenis o coleado en otra estaba en entrenamiento físico con Filomeno.  Podríamos estar jugando “piponcito” o rogándole a la señora Irma para que te fiara un heladito de los que hacia, que para el yo de esa época, eran de calidad de exportación. Al final de la tarde lo mas seguro e que estuviéramos en el paredón concursando en algún torneito inventado de donde nos llevarían obligados de regreso a la casa.

A la hora de la cena, mi mama era tan consentidora que nos daban opciones de a escoger a cada uno, si mi hermana quería una cosa y yo otra no había ningún tipo de problema siempre y cuando nos fuéramos derechito a dormir (Cosa que nunca se cumplía). Ya empijamados en el cuarto que compartíamos lo convertíamos en lo que quisiera nuestra imaginación. Construíamos montanas rusas con un sweater guindado de un gancho, ciudades completas de lego y nuestra propia tienda de acampar con sabanas y cortinas, donde podíamos pasar la noche con la única preocupación de ser descubiertos.

Los viernes el ritual era distinto, ese día nos iban a buscar al colegio con las maletas listas y una cavita con refrescos y comida para irnos a unas casitas en la playa.  La carretera para mi era lo máximo, no solo tenia las mejores empanadas de queso del mundo sino que además pasábamos por una refinería que para mi era una fabrica de nubes y por una falla en la carretera que hacia un sonido súper raro y mi papá nos había convencido de que se trataba de un cementerio de elefantes. Cuando llegábamos a nuestro destino un cielo lleno de estrellas (como solo hay en Morrocoy) nos llevaba a una guerra intergaláctica,  donde un árbol servia de nave espacial y los faroles de asteroides para dar ambiente a nuestros inventos. Al día siguiente (Ya en el planeta tierra), nos poníamos a pescar en la mañana y después nos íbamos para la playa a comerme mi helado de coco, lanzarle boronitas de pan a los peces y hacer piscinas dentro de la arena. Después del fin de semana comenzaríamos una semana nueva con más o menos el mismo ritual.

Un fin de semana nos dieron la sorpresa de la vida al llevarnos a Margarita y esa ida se convirtió en todo un evento para mi y mi hermana.  Estando en playa Manzanillo unos pescadores cercaron con sus redes a una manada de delfines dentro de la bahía y fue un trabajo colectivo ayudarlos a salir, en el intento los delfines te pasaban por al lado y entre las piernas convirtiendo el sitio en una atracción natural irrepetible.  Al lograr ser liberados nuestros nuevos amigos saltaban en señal de agradecimiento al mejor estilo flipper mientras se alejaban hacia el horizonte.

Es imposible recordar estas historias y no ver lo distinto que es el país donde están creciendo nuestros niños a MI Venezuela, el país donde yo crecí.

Cuando veo un niño que llora por una derrota electoral, por que le preocupa sin entender a tan corta altura de su vida lo que pueda ser su futuro.  

Cuando antes de unas elecciones mi tía escribe que su voto, va por su hijo, “Que no sabe que se puede vivir sin que se vaya la luz y que le teme a los ladrones en vez de al coco.  A quien le da pánico llegar a la casa cuando esta oscuro, porque es él quien dice que tenga la llave de la casa en la mano para que en cuanto se bajen del carro corran a resguardarse en la casa”   

Cuando en el colegio en vez de aprender sobre el mestizaje aprenden sobre “La mano opresora del imperio” o cuando un niño no sabe lo que es compartir en un sitio como lo eran mis canchas de tenis donde todos éramos amigos de todos y pasabamos un día entero sin percatarnos del tiempo.

Cada vez que nos provoque tirar la toalla y dejar de exigir nuestros derechos (Como nos ha pasado a muchos) recordemos que luchamos por el futuro de nuestros niños.

Luchamos por que la preocupación diaria de un niño debe ser recordar lo que aprendieron en el colegio y llegar con los útiles escolares completos. Luchamos por que su día a día incluya montanas rusas ficticias, ciudades de lego y acampar bajo sus sabanas. Luchamos para que cuando nuestros niños crezcan sus memorias sean castillos de arena, fabricas de nubes, boronitas de pan y cementerios de elefantes.  Luchamos para que recuerden como el mejor momento de sus vidas el día que se hicieron amigos de unos delfines.

Pero sobre todas las cosas, luchamos para que el cielo de Venezuela sea el telón perfecto para subirse en su nave espacial a emprender su vuelo, y que no quede duda alguna que si vuelan lo suficientemente alto, podrán alcanzar las estrellas.



martes, 12 de marzo de 2013

25, 26 y 27... Ya Casi Terminamos



Confieso que estoy despechado después del final del concurso. Durante un mes estuve pegando carreras para poder lograr enviar la foto del concurso a tiempo y el día 29 me hacía falta un poquito la adrenalina. Fue completamente agotador,  pero como valió la pena. Creo q es uno de los mejores “Cursos” gratis que se pueden hacer para desarrollar la creatividad de cualquier persona interesada en la fotografía.

Para el día 25 nos tocó fotografiar una especie en extinción. Supe que quería un objeto obsoleto con el cual no vivíamos hace unos años. Se me ocurrió un Walkman, un Floppy Disk y un Casete, pero ni siquiera mi papá que es la persona más cachivachera del mundo tenia uno de esos en la casa. 

Llame a la mamá de una amiga que guarda todos los peroles q se te puedan ocurrir en su casa a ver si me ayudaba. Ella vive en panamá pero de casualidad estaba en Valencia por esos días. Todos los cachivaches habían sido enviados a su nueva casa en el país centroamericano menos la pata de una máquina de coser SINGER de la época de María Castaña.

Después de tres mil tomas esta fue la foto.


El día 26 nos tocó un “Tres en Uno”. El Jugo fue inmediatamente excluido por ser demasiado directo, luego pase mentalmente por los productos que venden por televisión que sirven para mil cosas y despues por algún remedio casero tipo la sábila o el aguacate que la gente les da mil y una funciones. 

Raimundo del grupo de Whatsapp escribió “La Santísima Trinidad” y enseguida supe que eso era lo que quería hacer. (Hay que hacer un paréntesis porque a R fue el mismo q se le ocurrió la oveja para la foto del vegetariano evangelizador. Pareciera que fuera la persona más devota del mundo y estoy seguro que si ese carajo entra a una iglesia se incinera inmediatamente) Total que estaba feliz con la idea de la foto. 

Ese día me iba a Barquisimeto ida y vuelta por una reunión de trabajo. Pero mande a mi mama a casa de mi abuela a mandarme fotos con el celular de cuanta reliquia religiosa consiguiera para poder hacer la foto y a eso de las 2 de la tarde ya tenía los peroles en mi casa.

La reunión de trabajo termino a eso de las 2pm y a esa hora regresaba para Valencia cuando sucedió lo peor, por una fuga de gas la carretera estaba cerrada en ambos sentidos y nos quedamos trancados en una cola descomunal por casi dos horas. Llegue a mi casa a las 7pm y me fui directo a jugar tenis porque ya tenía una partida cuadrada, después del partido de tenis me fui a cenar de lo más tranquilo.

A las 11pm me mandaron un mensaje por el grupo de whatsapp preguntándome como me había quedado la foto…. WTF LA FOTOOOO!!! La foto se me había olvidado por completo. 

Llegue corriendo a la casa… Padre (El Chivuo), Hijo (La Cruz), Espíritu Santo (El Fuego) y listo.. la foto fue recibida oficialmente a las 11:55pm. 


El día 27 nos tocó una pelusa.  Me fui para el monte q está detrás de mi casa a ver si conseguía una florecitas de esas que parecen unas pelusas (Sugerencia de Raimundo de nuevo) de esas que soplas y salen los mil palitos volando. Pero encontré en verdad fue la versión criolla. Después de debatirme entre varias fotos q me gustaban mandé esta que capturo justo el momento q un insecto se poso sobre ella.


El día 28 lo voy a dejar para un post final. Solo les digo q fue la foto más cursi que hice en todo el concurso pero ha generado opiniones mixtas, algunos la odian otros la aman.

miércoles, 27 de febrero de 2013

4 dias de Concurso y 4 para terminar



Admiro a la gente que ha podido actualizar su blog todos los días además de tomar las fotos,  la pregunta mía es. ¿Esa gente trabaja?

En verdad que a mí se me ha vuelto prácticamente imposible, solo pensar en la foto consume prácticamente toda mi capacidad de concentración del día. Ayer para rematar hice la entrega de mi foto a las 11:55 p.m. el estrés para esperar que llegara el mail de confirmación no fue normal pero llego y seguimos en la competencia. 

Volviendo al tema, el día 21 de la competencia el tema fue "Un Segundo".  Mi grupo de apoyo moral de whatsapp me sugirió que hiciera una foto que tuviera 1 segundo de exposición.  En verdad que estaba bastante cool pero la cosa era como rebuscada y no sabía si el mensaje se iba a entender.  Que ideal hubiera sido una foto de un segundo de exposición en donde se viera el movimiento de un segundero de un reloj marcando ese tiempo. De estúpido no lo pensé sino hasta días después. 

Me toco otra vez volver a la infancia y recordar la desgracia tenística familiar, les explico. Mi hermana y yo jugamos tenis como desde los 8 años hasta que descubrimos el alcohol. La cosa es que ella era siempre de las que ganaba en las competencias y le daban un Maxi trofeo de campeona. A mí, a duras penas me daban una cosita que parecía una copita de vino blanco. Nunca gane ninguna competencia y me acostumbré a ese segundo lugar. de por vida (A Mucha Honra)



El Día 22 fue “Un Mutante” y esta sí que no lo tuve que pensar mucho. Tenía la idea de colocar unos tomaticos cherry regados y un tomate manzano (El Mutante) entre ellos. Me fui al supermercado y obviamente la escases trunco mi creatividad, ya que los tomates cherrys eran imposibles de conseguir. Cambie varias veces de vegetal y no conseguía ninguno en su versión miniatura. Al final di con repollitos de Bruselas y un repollón mutante entre ellos.


 El día 23 de la competencia me toco “Un Kamikaze”. Confieso que al leer la asignación sabía que era así como un guerrero japonés, mas no tenía idea que eran pilotos que cumplían misiones suicidas cargados de dinamita para destruir blancos específicos.   

Pensé en tratar de conseguir un avión, ya que  estaba en Caracas para ese día me hubiera gustado tomar foto a algún avión militar en la Carlota. Pero me dio como miedo ponerme con una camarota a tomar fotos desde las rejas del aeropuerto y que con el peo del presidente me fueran a tirotear al confundirme con algún espía del imperio mismo.

Carol (Amiga del grupo de whatsapp) me dijo que le tomara una foto a un zancudo yendo hacia una de las linternas de luces moradas asesinas pero creo q eso es como “Pasa en TNT” iba a estar un poco difícil de conseguir y fotografiar.

Mi Mente de alcohólico pensó en mi shot predilecto después del JagerBomb, el “Kamikaze”. En Estados Unidos cuando llegaba a algún bar siempre pedía un Vodka Red Bull con un Kamikaze shot para empezar la noche.  Me fui para el restaurant que tiene mi familia,  solicite una mano modelo, una coctelera y este fue el resultado.




Para el Dia 24 el tema fue "Un Extraterrestre Adaptado" WTF!!!! Pensé en el adaptado antes del extraterrestre en si y me gusto la idea de fotografiar a un cactus, una planta que logra adaptarse a las condiciones deserticas para poder subsistir. De paso la forma de la planta en sí es medio extraterrestroide.

Fui a un Vivero, compre el cactus y dos sacos de arena para simular el desierto. Esta Foto me gusto bastante.



   

lunes, 25 de febrero de 2013

Un Titubeo

Creo que la foto habla por si sola. despues de las ultimas medidas economicas quen sabe q sera del destino de nuestra moneda.




jueves, 21 de febrero de 2013

Una Medida Disciplinaria

Para el dia 18 del consurso nos toco fotografiar "Una Medida Disciplinaria". Antes de mostrarles la foto les voy a contar como cambiaron las medidas de disciplina en mi colegio hace unos cuantos años.

Cuando estudiaba en el colegio en primaria, era un niño un poco hiperactivo y mala conducta. siempre me expulsaban por tres días como medida disciplinaria y para mí era lo máximo. Mis papas se iban a trabajar y yo me quedaba en mi casa feliz de la vida viendo comiquitas toda la mañana.

¿Y las notas? al cabo que ni me importaban mucho para ese entonces, de paso el faltar a clases no era lo grave por que de pana que me aprendia las vainas rapido. Por los cuadernos tampoco importaba, mi mamá al final de cada lapso se encargaba de buscar los cuadernos de Saul (Que eran inmaculados sino lean el blog del carajo para que pillen como escribe) y me hacía transcribirlos completos para poder estudiar para los examenes de lapso.

Una vez mi mama se canso un poco de la estupidez de las expulsiones del colegio y fue a hablar con el coordinador de primaría. No se exactamente como fue el dialogo, pero me imagino que  debe haber sido algo así:

-Coordinador: Buenos días señora Salama, ¿En qué la podemos ayudar?

-Mamá: Buenos días, en verdad que me urge hablar con ustedes sobre las medidas disciplinarias que estan tomando con Isaac mi hijo.

-Coordinador: Claro señora Salama, entiendo su molestia con que su hijo este perdiendo clases, pero como comprenderá, el niño es un pequeño satanaz y de alguna u otra manera hay que enseñarle una lección.

-Mamá: Creo que no me entendieron muy bien, ¿USTEDES SON MEDIO GUEVONES O QUE? NO VEN QUE SI ME MANDAN AL CARAJITO A LA CASA LO QUE HACE ES DORMIR Y VER COMIQUITAS!!! VEAN A VER QUE SE INVENTAN, PONGANLO A LIMPIAR BAÑOS, A ACOMODAR LA BIBLIOTECA, PASAR LIBROS O LO QUE SEA. PERO PARA LA CASA NO ME LO MANDAN DE NUEVO

-Coordinador: ---------

A partir de esa semana empezaron las tardes de castigo, en donde me hacían escribir como mil planas de las vainas que me querian enseñar.

No debo hacer sonidos de animales mientras el profesor se voltea hacia el pizzarón.
No debo dar vueltas de carnero en el medio del salón.
No debo lanzar tubarranchos en el salón.
No debo realizar actos vandálicos en las instalaciones del colegio (Una vez ocacioné un cortocircuito que deje sin luz al colegio)

Yo no se si la medida funciono o sencillamente la edad me llegó. Pero a partir de noveno grado me converti en buen estudiante y nunca deje de serlo.

La plana de esta foto dice así:

"No debo dejar la foto para ultima hora"




Un Viaje a la playa sin fracasar en el intento



Otro doble reto, estar en la playa un fin de semana y seguir en la competencia.


Me llevava mi camara como buen concursante, el primer problema iba a ser como enviar la foto. Gracias a dios en Tucacas hay 3G y me bastaba con el celular para mandarme una señal de wi-fi a la computadora y poder realizar el envio, ese problema ya estaba cubierto antes de partir.

El primer día del viaje (Día 16) me toco “Un Cambio Climático”. Con una idea fija me fui a la playa, y juraba que tenia la foto en mi mente resuelta. Les explico, en los canales de Morrocoy una vez que empieza a caer la tarde la marea empieza a bajar y deja una marca oscura en los manglares donde se refleja claramente el cambio del nivel del mar

El problema para esta foto no fue a nivel conceptual si no a nivel tecnico, Me quedaba malísima, pero bueno ni modo ya la meta es terminar el concursó dije yo y decidimos seguir ya convencido que iba a mandar una mierda de toma.


Al salir de los canales ya vía a la marina teníamos el atardecer justo frente a nosotros y pense en tomarle una foto solo por hobbie. No quería volver a colocar un atardecer ya que lo había puesto en la foto del donante universal pero es que en verdad, la foto de los manglares fue tan pero tan mala, que decidí que la transición entre el día y la noche iba a ser mi cambio climático para el consurso. El mar y el peñero son un bono adicional.



Ya para el día 17 nos tocó “Un Quórum” y en la playa se me ocurrieron varias cosas. La primera fue una manada delfines, pero bájate de esa nube que esta gente quiere es ir a la playa a rascarse, no a perseguir delfines por el mar caribe.


Después pensé en gaviotas volando juntas, pero de animal había dejado el lente 55-200 en mi casa entonces de nuevo una buena idea descartada. de ahi pase a manadas de peces, camiguanas etc etc pero como no soy un fotografo de National Geographic mejor anulo esas ideas y sigo pensando.

Por ultimo me puse a pensar en cuando usamos la palabra quórum en mi casa, y siempre es sinónimo de viajes, rumba y afines. Si alguien pregunta si fuimos a la playa, a rumbear etc. etc.  y la respuesta es negativa, la respuesta es “No hubo quórum” y punto.


En este caso el la respuesta positiva se manifestaba con una cava llena de birras en la parte de atrás de una lancha y varios amigos reunidos por que en este caso “hubo quórum” 

Salud.